La Antártida es una gran lanzadera nuclear desde la cual los científicos controlan el clima

Sorprendente documental publicado a principios de abril de 2017, dice que las armas nucleares han sido lanzadas secretamente desde la Antártida y detonadas en nuestra atmósfera por científicos que intentan controlar el clima de la Tierra, para que puedan aprovechar sus recursos naturales.

Secretos que esconden las manos de la prehistoria en Europa

La cueva de Maltravieso en Cáceres (España) esconde nuestro vínculo más íntimo con la prehistoria: siluetas de manos pintadas en sus paredes hace decenas de miles de años.

TEMAS MONOGRÁFICOS -7- Cristaloterapia o Gemoterapia

Las piedras ó cristales siempre han sido símbolo de Poder, Luz, Armonía, Belleza y Sabiduría. Se les atribuyen propiedades curativas y son utilizadas en el tratamiento de ciertas dolencias.

Los extraños Dioses del desierto de Tassili

Las pinturas rupestres de Tassili son sin duda alguna, evidencias de la posible visita extraterrestre que recibimos los humanos durante la pre-historia, concretamente en la meseta de Tassili, al sur de Argelia, en el árido desierto del Sahara.

Chemtrails: Geoingeniería aérea avanzada (1ª parte)

NBC analiza la historia de la ingeniería climática (29 de septiembre de 2014)

10 consejos para aumentar tu felicidad

Aumentar tu felicidad no debe ser algo tan complejo ni lejano, así deberíamos comenzar hablando de este tema tan importante para disfrutar un poco más la vida como es la felicidad.

Plata coloidal y sus usos

Es agua destilada que contiene partículas microscópicas de plata capaces de penetrar dentro de las células y destruir virus y bacterias que viven allí.

Stanley Kubrick admite en un vídeo que el alunizaje es falso

(Nuevos vídeos que demuestran esta afirmación) Un cineasta ha lanzado las transcripciones de su próximo documental sobre Stanley Kubrick donde manifestó pocos días antes de su muerte haber filmado un falso alunizaje y forzado a su compañero cineasta para impedir que se admita la verdad del ocultamiento al público durante 15 años.

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jueves, marzo 17

"Si yo fuese un personaje" (un meme propuesto por nuestra amiga Cindy Groulx)

Hace unos días nuestra compañera y amiga Chari , dedicó una entrada a este tema debido a una invitación de otro amigo y  siguiendo esa misma cadena, ayer le tocó el turno a otra amiga, Cindy , nominada a participar también por Chari. Bien, pues ahora nos ha tocado ese turno, invitados precisamente por nuestra amiga Cindy, cuyo blog os invito a conocer y participar por si todavía no lo habéis descubierto.

Esta propuesta consta de varias preguntas sobre otros tantos personajes y aqui os dejo mis respuestas.

Un personaje de animación (película o caricatura): sin dudarlo dos veces elijo a Mafalda, mi psicóloga particular, mi alter ego en tantas travesuras, rebelde, ingeniosa, sencilla, tierna, ingenua...
                                   

                   
Un personaje de película o serie: el monje budista Kwai Chang Caine, de niño conocido como "el pequeño saltamontes", por ser un aventurero que viajaba usando como únicas armas su destreza en artes marciales y la fuerza interior de su filosofía de vida, el budismo.
                                                        


Series caracteres de TV: "Erase una vez..." se trata de una serie animada de televisión francesa, de 26 episodios, educativa, a modo de pequeña enciclopedia donde se podía aprender montones de cosas de forma amena y muy divertida, desde los conocimientos del cuerpo humano, el origen del hombre o los descubrimientos y acontecimientos históricos.
                                         


Un personaje histórico femenino: Simone de Beauvoir, una mujer francesa contemporánea de Jean Paul Sartre, del cual fue además su pareja, profesora, escritora comprometida, feminista, en general me identifico con ella en casi todo.



Un personaje histórico masculino: Nicola Tesla, todo un visionario o un anticipado a su época y podría añadir mi ídolo, pero reconozco que tampoco significa eso, ya que lo que si tengo hacia él es una gran admiración personal. Gran inventor del siglo XIX de la corriente alterna y la radio, entre innumerables descubrimientos, los cuales están en la base de nuestra civilización tecnológica, aunque reconozco que tuvo muchas manías y obsesiones.

                                                    
Figura deportivaNadia Elena Comaneci, una extraordinaria gimnasta rumana que con sólo seis años de edad, empezó a obtener sus primeras victorias en categorías juveniles en 1970. En 1974 ya era campeona juvenil mundial. Fue en los Juegos Olímpicos de Montreal (1976) donde se reveló como una auténtico prodigio de la gimnasia. Representa a mi juicio, la superación a si misma ya desde muy pequeña, el esfuerzo, la constancia para lograr sus objetivos.



                                                      
Artista: Merlon Brando, que además de guapo también fue uno de los grandes actores más completo que ha existido a nivel mundial. Brando tuvo desde pequeño el don de observar a la gente e imitar sus gestos hasta el extremo. Fue un adolescente rebelde, por lo que fue expulsado de varios colegios. Su padre lo reprimía por ello, pero le animó a buscar su propio camino. Quizás su personaje más popular ha sido El Padrino.



Superheroína: "Chica Invisible" y más tarde "Mujer Invisible", es un personaje ficticio que pertenece a la Marvel Comics, fue creado por Stan Lee y Jack Kirby y apareció por primera vez en la historieta Fantastic Four #1. Originalmente era conocida como Chica Invisible, su nombre cambió en Fantastic Four #284
Con sus fantásticos superpoderes: 

  • Sue se puede volver invisible cuando manipula y doblega la luz sobre ella. También puede hacer invisibles a otras personas u objetos. 
  • Sue también puede generar mentalmente campos de fuerza sólidos, que ella manipula para una variedad de efectos: 
  • Puede expulsar su campo de fuerza y golpear cualquier objeto. 
  • También puede usar su campo, para contener objetos o personas, así como levitarlos. 
  • Puede usarlo para formar objetos o materiales de construcción como barreras, columnas, conos, cilindros, dardos, discos, bóvedas, plataformas, espolones, rampas, diapositivas y esferas.
  • Puede generar una placa o una esfera de su campo de fuerza y utilizarla para poder volar.

¿Y Tú? ¿Quien serías si pudieras ser uno de estos personajes?

Siguiendo el ejemplo de Cindy, nomino a tres personas. Podéis aceptar la nominación si queréis, no es obligatorio, pero me haría ilusión que lo hicieseis. Mis nominados son:


Luy Albertos

Mercedes Gil Abuelatecuenta
Eva Figueroa

Espero que las tres aceptéis este divertido reto. Y al resto confío que os haya gustado conocer algo más personal de mi. ¡Feliz jueves!

lunes, enero 4

Premonición fatal



Etelvina Rosaguas pudo enterarse una noche antes que iba a morir. Al día siguiente y el último de su vida realizó algunas visitas a sus amigos durante la mañana y por la tarde se sentó en el sofá del salón cavilando acerca de aquella visión que había tenido la noche antes y si podía o no fiarse de que su muerte estaba tan próxima. Luego le contó también a su hijo mayor Federico esta visión tan sorprendente y que no terminaba de entenderla, ya que no padecía ningún tipo de enfermedad, ni sospechaba de nadie que pudiera guardarle algún rencor malsano.

Tomó su paraguas y el abrigo de forro polar, ya que en la calle estaba lloviendo y se había levantado una frías ráfagas de viento, cruzó la calle decidida a darse una vuelta por el bulevar pero al doblar una esquina, un vehículo que circulaba a gran velocidad conducido por un joven insensato aprendiz la derribó al suelo y pasó por encima de ella dándose a la fuga y dejando aquel cuerpo abandonado ya sin vida.

Federico que había presenciado la escena unos cuantos metros más atrás, pues había salido detrás de su madre para alcanzarla y darle el paquete con el regalo que pensaba llevarle a su nieto, corrió lo más rápido que pudo para intentar socorrer a su madre que con 58 años yacía tendida en la calzada en medio de un gran charco de sangre y su cuerpo completamente contusionado por aquel fatal atropello.


Etelvina Rosaguas tenía dos hijas: Trini y Dania y un hijo mayor, Federico. Todos ellos le habían tenido siempre una gran admiración y respeto, aunque Federico siempre había sido el más díscolo. Trini ya había cumplido los 25, Dania pronto cumplía los 29 y Federico tenía 35 años.
La pequeña residía en otra ciudad en el norte a unos miles de kilómetros y era médico de no mucho prestigio, por lo que se lamentó al no haber podido estar en el instante del accidente. Dania estaba casada y residía en otro lugar bastante más lejano y fuera de aquel país. De modo que solamente Federico era quien pudo localizar a sus hermanas para que estuvieran al tanto de aquella desgracia y tratasen de llegar a tiempo para el funeral.

Durante el velatorio reunió a sus hermanas para explicarles aquella extraña premonición que su madre le había contado unas horas antes de que sucediera y Dania recordó entonces que la abuela Lavinia, madre de Etelvina, también había tenido otra visión de su propia muerte y que de continuar así aquella "cadena" era muy probable que lo mismo les pudiera suceder a ellos también.

Cuando ya acabó el velatorio y después el entierro, de aquella conversación no volvieron nunca más a hablar, ya que no ninguno de ellos creía en este tipo de experiencias, ni le prestaba la más mínima atención a estas cosas espirituales, al contrario las consideraban meras supersticiones o algo propio de gente con poca cultura.


Pasaron los años y Trini tuvo esa misma visión anticipada de su muerte. Aterrorizada ante aquella probabilidad llamó de madrugada a su hermano mayor, quien atendió la llamada y enseguida se dió cuenta de la gravedad de la noticia, por lo que llamó de inmediato a Dania para ponerla en alerta, que a las pocas horas tomaba un avión rumbo a la ciudad donde residía su hermana, a quien halló pálida y estremecida de miedo, incapaz de tomar ninguna decisión que pudiera ayudarle a mejorar su ansiedad generalizada. Con cerca de 37 años tenía un mundo por delante en el campo de la medicina ahora que ya había empezado a hacerse un hueco entre los más importantes cardiólogos de aquel país donde residía. Muchos años de esfuerzo para ser tirados por la borda y acabar muerta, incluso una muerte mucho peor, por ser avisada previamente.
Federico terminó también desplazándose en automóvil hasta el domicilio de su hermana pequeña y allí reunidos de nuevo los tres hermanos tomaron la decisión de enfrentarse a la muerte y que acompañarían durante ese día previo a Trini, tampoco nadie entraría ni saldría de su casa. Como Trini se había casado y tenía ya tres hijos, Federico tuvo una conversación con su cuñado para aconsejarle trasladarse ese día a casa de su madre con los niños, ya que los tres hermanos debían arreglar un asunto muy importante que únicamente les incumbía a ellos. 
Trini únicamente iba y venía del baño o a lo sumo tomaba algo de agua para no deshidratarse, no se ocuparía de nada más en todo el día. No podían permitirle que pudiera ocurrirle semejante tragedia.
Dania recordó una serie de televisión donde los protagonistas luchaban contra la muerte, aunque al final ésta ganó la batalla. Bueno, al fin y al cabo, todos moriremos algún día, pensó.


Entretenidos en sus propias filosofías confiaban salir triunfantes, por lo menos ese día, el del anuncio de muerte de Trini. En ocasiones parecía que podría ser posible evitarla, ganarle ese combate, burlarse de ella una vez más, un día más. Ya habían dado las 7 de la tarde y todo transcurría con normalidad. Sin embargo fue entonces cuando sucedió todo.
Un vecino que era policía había dejado abierta la ventana que daba justo enfrente del salón donde Trini permanecía sentada mirando el ventanal y medio adormilada... y tuvo que ser el hijo pequeño del policía quien se fijase en aquel viejo revolver de su padre y lo tomase para jugar disparando a aquella señora que estaba justo en línea recta delante de él al otro lado del edificio y cuando lo veía solía reñirle porque era el típico niño repelente y travieso capaz de escupirle a las niñas y a ella también... 


La bala atravesó el cristal del ventanal y se alojó en mitad de la frente de Trini. Una vez más la muerte los había derrotado, el cuerpo sin vida de su hermana permanecía allí en el sofá con el cuello y la cabeza completamente ladeada, sin que ningún hermano hubiera podido evitarlo.

Obsesionados como estaban por evadir la muerte, Dania y Federico se percataron de que no les había dado tiempo de decirse entre ellos y a Trini, lo mucho que se querían. No habían tenido ocasión de recordar las anécdotas, bromas infantiles y todos los buenos instantes de felicidad compartidos. Habían desperdiciado la oportunidad de mostrarse más amables entre ellos mismos, de manera que acordaron estar atentos para cuando se volviese a repetir a cualquiera de ellos dos, semejante premonición, no volver a luchar contra el destino, sino que al contrario procurar que esas últimas horas de vida fueran lo más agradables posible y despedirse por las buenas.
Pero los buenos propósitos que siguen después de los infortunios se suelen olvidar con el tiempo. La rutina y la vida con todo lo bueno y malo acaba por hacer olvidar esa inminente presencia de la muerte. Así pasaron los años, Federico y Dania, cada uno por su lado, habían planeado en numerosas ocasiones su último día de vida, pero cuidando siempre de no contárselo a nadie más, porque no les parecía conveniente que todo el mundo empezase a sufrir semejante desdicha antes de tiempo. Dania estuvo durante un tiempo avisando a su hermano de que tenía el dinero del pasaje de avión en efectivo por si tenía que irle a visitar, pero luego cambió de idea porque su gente estaba en otro país y le pidió a Federico que estuviese atento para ser él quien viajase cuando llegara su último día de vida.
A Federico se le ocurrían ideas divertidas respecto a su postrero día. Se imaginaba emborrachándose a lo grande y de esta manera no sentiría la muerte, o que invitaría a un montón de prostitutas para hacer una gran fiesta con sus amigos, o que escribiría una larga carta de despedida a sus amigos y amores, o que acabaría en la iglesia arrepentido de todos sus pecados.
Casualmente descubrió en Internet un vídeo de un tipo muy respetado en el campo de la informática, que decía ante un grupo de estudiantes graduados que había que vivir todos los días como si fuera el último y lo aplaudían. Pensó que la gente suele aplaudir todo lo que a primera vista le parece bello, pero también que este tipo siguió trabajando y nadie en su sano juicio, sabiendo que va a morir, sigue yendo a la oficina a trabajar. Es una idiotez, porque lo que le hace ir a trabajar es la posibilidad de un futuro motivador que te anima a ir a ganarte cada mañana ese porvenir.
Decidió que su último día lo emplearía para agradecer a todas esas personas importantes que habían pasado por su vida. Sin discursos largos, sin apelar a compasiones de compromiso. Sin embargo, lo empezó a hacer cuando murió Dania.


La llamada de Dania llegó en una calurosa madrugada de agosto. Tuvo que salir apresuradamente hacia el aeropuerto y volar hasta otro lejano país donde residía la única hermana que le quedaba viva y al llegar al hospital, ella le recibió con su mejor sonrisa. Lloraron los dos en un apretado abrazo, en medio de la alegría de volver a verse y la inminencia de la muerte. Dania padecía una enfermedad terminal y le habían dado ese día el alta para irse a su casa y morir en medio de terribles dolores. Federico ya tenía ahora la constancia de que él sería el último en morir.


La visión le llegó por fin cuando tenía 65 años. Se levantó inmediatamente de la cama, preparó el desayuno, cortó una rosa del jardín y la puso en el florero del comedor y salió con el coche como otras mañanas hasta llegar a su establecimiento de ropa deportiva. Levantó el cierre metálico de la entrada y nada más acceder al interior de la tienda sintió una fatal puñalada en la espalda propinada por un joven ladrón que entró detrás de él dispuesto a robarle la mercancía que tenía guardada en la trastienda.

jueves, octubre 22

RELATOS para Reflexionar: El actor desnudo y la obra paralela.

El actor desnudo y la obra paralela

El actor desnudo

Sentado delante de aquella mesa alargada repleta de cremas de maquillaje de múltiples tonalidades, de brochas también de varios tamaños y grosores, pintalabios a medio usar esparcidos arbitrariamente, frascos de mil tamaños, unos de perfume, otros de esmalte de uñas, otros de pastillas y otros que por algún incidente o eventualidad habían llegado hasta ese enser de madera que presidía aquel camerino destinado al actor o actriz principal de la obra que se estaba representando en esos momentos, en el Gran Teatro Universal de una pequeña ciudad provinciana, allí estaba un famosísimo actor del momento: Ramiro del Fresnedal, frente al espejo iluminado de lámparas fluorescentes que hacían destacar su rostro, como si emergiera de un sueño o como si algo desconocido hacía posible que se mostrara de otra forma mucho menos habitual a la imagen tan conocida de él y que en los escenarios de todo el país siempre había sido admirada por el gran público.


jueves, octubre 8

RELATOS para Reflexionar: Una gran lección de amistad

Una gran lección de amistad


Tres alpinistas deciden emprender una nueva aventura escalando otra nueva cumbre, dos de ellos se toman tan en serio su objetivo, que dejan atrás a su compañero sin importarles su suerte o el fascinante paisaje que puede llegar a verse desde esas alturas.

Pasadas las primeras horas, Anselmo toma la delantera trepando con firmeza la cuerda, al tiempo que colocaba la suela del calzado a las protuberancias de las rocas para conseguir un mejor equilibrio. Daniel, le iba observando en silencio con el fin de poder adelantarle, ya que se había quedado rezagado unos metros más abajo. Pasaba el tiempo y teniendo muy claro que Anselmo conseguiría coronar la cumbre, su mente empezó a elaborar un plan B que le sirviese como argucia y que no despertara ninguna sospecha en sus compañeros.
- "Estaría bien que le hiciera una señal de auxilio como que me he roto un brazo y le obligase a descender hasta mi posición. Luego cuando quiera cerciorarse de mi lesión, le voy a sorprender diciéndole que estaba vacilando con él y que le he gastado una broma. Lo más probable es que se pille un buen cabreo y le cueste volver a retomar el ritmo que llevaba, con lo que me dará una gran ventaja para superarle y llegar antes a la cima." - pensó en esos momentos.
Tomas mientras tanto ya había alcanzado a Daniel y este al verle, le comentó que se había dado un fuerte golpe en el brazo y que no podía moverlo, de modo que lo mejor sería que avisara a Anselmo por el móvil para que viniera en su auxilio. 
Al cabo de una media hora o algo más,  Anselmo ya había bajado y estaba dispuesto a ayudarle, pero en cuestión de segundos, Daniel pegó un respingo y sujetándose a la cuerda trepó lo más rápido que pudo, alejándose de sus amigos y ascendiendo a un ritmo frenético.
- ¿Lo has visto, Tomas? ... ¡Está como loco! ...  
- ¡No te hagas mala sangre! ... ¡Olvídalo, Anselmo, disfrutemos de este paisaje alucinante!
- ¡Toda la vida se ha dedicado a humillarme, retándome a base de engaños y después criticarme! ... Le pedí antes de venir que no volviera a jugar sucio conmigo, pero ya veo que nunca me toma en serio y estoy cansado de sus mentiras. Lo siento amigo, pero no pienso continuar aquí con este jueguecito... ¡Abandono y me voy a casa!
- ¡Eh, alto, tú te quedas conmigo, olvídate de Daniel y disfrutemos de este día maravilloso, de toda la belleza de estas montañas, del aire puro que respiramos y de ese magnífico valle que queda a nuestros pies! Porque ¿acaso te has fijado en estas vistas maravillosas mientras estuviste escalando?...
- ¡Tienes razón, sólo me preocupaba llegar el primero a la cumbre! ¡No podía pararme y menos aún observar esta belleza que nos rodea!. Pero de todas formas, sigo sintiéndome un imbécil, porque nunca consigo darle su merecido. Ya verás cuando baje y nos vea aquí a los dos contemplando estas maravillas, se va a reír de nosotros y ya ni te cuento las palabrotas que nos dedicará, como mínimo, ¡gilipollas!
- ¡Te equivocas! Mientras estábamos mirando este paisaje, me ha enviado esta foto.
- A ver, dame el teléfono... ¡Nooooo, no puede ser! ... ¡Se ha caído dentro de un hoyo muy profundo y debe estar congelándose!... ¡Voy a llamar inmediatamente al servicio de rescate en estos casos de emergencias!
Transcurridos los primeros momentos después de que llegase un helicóptero provisto de personal medico autorizado y tras una ardua maniobra para extraer del profundo agujero el magullado cuerpo de Daniel, sus dos amigos también fueron transportados hasta la pista de aterrizaje más cercana y desde allí en una ambulancia directamente al hospital central donde ya les esperaba la familia del herido.

Terminada la intervención quirúrgica que tuvieron que practicarle a Daniel, este había quedado completamente parapléjico al sufrir una grave lesión medular tras el fuerte impacto de la caída, lo cual supo al despertar de la anestesia y notar la ausencia de movimiento en sus piernas. No sabía como encajar aquel golpe del destino o aquella cruda realidad que ya era inevitable. En su mente no cesaban de pasar imágenes, recuerdos, sensaciones de toda clase, punzadas en el estómago y una especie de paroxismo que le recorría de medio cuerpo para arriba sin dejarlo respirar. Aturdido completamente empezó a proferir insultos, exigiéndole a los que se encontraban a su alrededor que le quitasen todos aquellos artilugios médicos y goteros de encima, porque prefería morirse antes que quedarse en una silla de ruedas toda la vida.

Llevado por la rabia y el odio terminó por acusar a sus amigos de haberle empujado dentro del enorme socavón de hielo y de ser los auténticos culpables de su desgracia. Estos completamente aturdidos por el asombro, de verse envueltos en otra nueva jugarreta de su presunto amigo, cogieron el móvil para mostrárselo a los familiares y que pudieran asesorarse por si mismos de las graves acusaciones y mentiras de Daniel, ya que en el terminal se había quedado grabada la conversación y estaba muy claro que Daniel les pedía ayuda porque se había caído dentro del agujero.
Daniel se quedó completamente avergonzado y cabizbajo, de repente empezó a llorar desconsoladamente como un auténtico niño mimado.
- ¡Dejadme solo, largaos todos de aquí...! ¡Aggg ! - gimoteaba apenas sin fuerzas, tapándose la cara con las manos para que no le vieran llorar.
- Tranquilo, Daniel, dame un abrazo tío y déjate de tonterías. Venga, hagamos las paces y no sufras estúpidamente. - le decía Tomas al oído, mientras Anselmo le apretaba las manos con fuerza.
Daniel seguía llorando desconsoladamente, preso de los nervios y descargando toda la frustración acumulada en una especie de catarsis pacificadora que acabó por serenarle el ánimo. Sus dos inseparables amigos no se habían separado de él, permaneciendo en silencio recostados cerca de su pecho y tratando de darle todo el cariño y el apoyo del que eran capaces.
- Amigos, os pido perdón, he sido un estúpido orgulloso tratando siempre de burlarme de vosotros. Hoy me habéis demostrado lo que es la auténtica amistad, de la cual he desconfiado siempre. Hoy he comprendido que no es una debilidad ni una gilipollez, que es algo admirable y que vosotros me lo habéis demostrado con creces. ¡Os quiero tíos!...¡Ah, me debo estar haciendo viejo o me habéis vuelto tonto! je,je,je...- terminó diciendo Daniel, riéndose y completamente feliz. 
Autor: Consciencia y Vida/Magazine
Registro Propiedad ISBN 1512095979721

domingo, octubre 4

RELATOS para reflexionar: Siguiendo un camino equivocado

Siguiendo un camino equivocado


De inmediato acudió a su mente, el recuerdo de cuando meses atrás había dejado su trabajo y le había dicho a su familia, que no quería continuar aquella farsa de vivir una vida que no era la que a ella le hacía feliz....
- Pero, Marta, ¡así no vas a llegar a ninguna parte, no te das cuenta que estás equivocándote, que sólo piensas en ti egoístamente y prescindes del cariño de tus padres y amigos porque se te ha metido esa idea absurda en la cabeza!    - exclamaba el padre de familia muy enfadado, mientras la madre no paraba de llorar.
- Necesito hacerlo y no me vais a hacer cambiar de opinión a base de vuestros continuos enfados y chantajes emocionales, sí mamá lo digo por ti, porque ya estoy harta de tus lloros y de tu astucia, presionándome siempre, para que haga lo que a ti te apetezca. No, esta vez, va en serio, me voy definitivamente de esta casa.
Recordaba también, como aquella noche, acabó por cerrar definitivamente aquel círculo que la había mantenido asfixiada tantos años de su vida, tantas noches en vela sumida en una profunda depresión, hasta que la suerte se puso a su favor, cuando encontró accidentalmente una información para colaborar en una campaña de alfabetización a miles de kilómetros de donde se encontraba y que apenas ofrecía un salario mínimo, pero donde iba también a encontrarse con varias amistades de la juventud, con las que había ido perdiendo el contacto.

Tras un largo periplo nocturno en avión y la llegada a un destartalado aeropuerto en mitad de la nada (le pareció a ella) nada más poner allí los pies y buscar un taxi que la llevase a un hotel, del cual ya había anotado la dirección unas semanas antes de abandonar su domicilio, acabó por dejarse caer  en la cama totalmente agotada.

Al día siguiente, adquirió una motocicleta de segunda mano, que no le costó mucho gestionar, en cuanto puso un buen fajo de billetes delante de un descarado vendedor, que no tuvo reparo alguno en saltarse ciertas normas legales para dicha venta...

Ahora, Marta, no paraba de sentir cierta inquietud, como si presintiera que aquel imprevisto pinchazo de la rueda trasera de su motocicleta formara parte de algún tipo de señal desconocida, o de advertencia para no continuar aquel viaje, pero sin embargo, hasta ahora nada extraño había ocurrido, su actual medio de trasporte la estaba llevando hacia su destino y aparentemente nada hacía temer lo contrario.

Los pasajeros que la acompañaban tenían amontonadas a su alrededor pesadas mercancías que formaban parte de sus respectivos equipajes, lo cual hacía más incómodo el limitado espacio que les quedaba para acomodarse en unos desgastados asientos de madera, que no paraban de moverse a medida que el vehículo rebotada con las curvas. Sus rostros ajados la miraban con recelo y desprecio, pues la consideraban una "invasora" o una rica capitalista, de las que llegaban allí para aprovecharse de su ignorancia o miseria.

De pronto, un control militar obligó a detener aquella mole metálica desvencijada, que tras el brusco frenazo, lanzó de golpe a nuestra protagonista a unos cuantos metros, quedando sepultada entre montones de basura que se apilaban al lado opuesto de la carretera, en una zona completamente despoblada.   
Haciéndose hueco con todo el cuerpo y principalmente a base de patadas logró después de mucho esfuerzo asomar su cabeza al exterior... Allí delante de sus narices, contempló como esposaban a todos los viajeros del autobús y al conductor también lo llevaban entre dos aguerridos militares que además le habían puesto una capucha en la cabeza.
- ¿Por qué me he salvado de ser arrestada y arriesgarme a sufrir no se qué consecuencias?... ¿Por qué se pinchó la rueda de mi motocicleta?... ¿Por qué ahora me encuentro perdida en este solitario paraje?... ¿No será que no he escuchado las "señales"...que no he sabido descifrar estos desagradables e imprevistos acontecimientos como algo importante, que trataba de ponerme alerta, para evitar esta desagradable realidad que me está pasando ahora?...
Autor: Consciencia y Vida/Magazine
Registro Propiedad ISBN 1512095979721

RELATOS para reflexionar: ¿Acaso, no vivimos en un sueño?

¿Acaso, no vivimos en un sueño?


Hace mucho tiempo, surcando las inmensas dunas del desierto, un viajero a lomos de un camello con un turbante en la cabeza para protegerle del incesante calor y holgadas vestiduras de lino blanco, avanzaba lentamente con la esperanza de llegar pronto al campamento del que había partido semana atrás. 
Los rayos del sol se iban apagando poco a poco, al mismo tiempo que al camello se le agotaban las fuerzas para seguir adelante, asi que decidió hacer una parada, con el fin de descansar antes de que se hiciera de noche.
Primero extendió su tienda de campaña provista de grandes mosquiteras y después de haber cenado algunas provisiones que guardaba cuidadosamente en su mochila, escuchó a lo lejos unos terribles gritos de auxilio de alguien que parecía estar en peligro...
- ¡Socorroooooooo... que alguien me ayudeeeeeee.... que alguien me ayudeeeeeeeee ....! 
Nuestro viajero solitario dudó un momento, estaba confuso y demasiado agotado por la caminata durante todo el día. 
- ¿Qué hago...voy a ayudarle o mejor me quedo aqui tranquilo?... Tal vez podría meterme en problemas y ya bastante tengo con los míos, pero...y si por dejarle, termina ocurriéndole una tragedia que podría haber evitado - pensó duditativo, hasta que al final optó por ir a ayudar a aquel desconocido.
Dirigiéndose hasta el lugar desde donde se escuchaban aquellos gritos desgarradores, enseguida distinguió la presencia de un anciano tumbado en el suelo, que parecía estar agonizando.
- ¿Qué le ocurre señor?.. ¿No tiene buen aspecto?... Dígame en qué puedo ayudarle.
- Deme el antídoto que llevo en esas viejas alforjas colgadas sobre mi camello y dele también a él un poco de agua de mi cantimplora. Me ha debido picar una serpiente venenosa y ahora estoy mareado y sin fuerzas.
Mostrándole un diminuto frasco de vidrio que desprendía un olor intenso y desagradable, le preguntó si era eso lo que necesitaba, a lo cual el anciano respondió afirmativamente.
Al cabo de pocos minutos empezó a observar como ya estaba haciendo efecto aquel antídoto y el anciano agradecido le dijo: 
- Me has salvado la vida, de modo que ahora estoy en deuda contigo, toma este manuscrito que seguro te ayudará.
Y diciendo estas palabras se esfumó como una cortina de humo en medio de la noche.
Naturalmente nuestro viajero pensó, que debía tratarse de un sueño o un espejismo, ya que no tuvo tiempo de recoger aquel manuscrito, ni tampoco estaba el camello... No había quedado absolutamente nada que pudiera demostrar lo que supustamente sucedió hacía unos instantes.
- ¿Porqué no puede tratarse de un simple espejismo, si me encuentro agotado y sediento?... ¿No dicen que en los desiertos ocurren este tipo de sucesos?... - pensó, convenciéndose a si mismo y regresó de nuevo a su tienda de campaña dispuesto ya a dormir plácidamente.
En mitad del sueño, volvió a ver de nuevo a aquel anciano que no paraba de sonreir, intentando decirle que aquella bizarra experiencia pasada, no había sido un sueño, ya que la había vivido con igual intensidad o más aún, que lo que él interpretadaba como real y cotidiano, pero que todavía no estaba preparado para comprenderla de esta manera.
- Te dejo encima de tu mochila este pequeño manuscrito, asi mañana cuando "despiertes" podrás darte cuenta del significado de mis palabras, y a partir de ahí, tomar otro rumbo diferente a este que ahora llevas, desde que iniciaste tu viaje.
Ya de mañana y nada más despertarse recordó inmediatamente el sueño que había tenido durante la noche y aquella extraña presencia del anciano mencionándole lo del manuscrito. Giró la vista para localizar su mochila y quedó completamente atónito, alí estaba un pequeño librito con tapas de piel oscura y un cierre con un broche de perlas y presilla de seda. Tras el asombro, logró incorporarse y coger el libro entre sus manos para hojearlo.

Nada más abrir la primera página leyó:

"Hace mucho tiempo, surcando las inmensas dunas del desierto, un viajero a lomos de un camello con un turbante en la cabeza para protegerle del incesante calor y holgadas vestiduras de lino blanco, avanzaba lentamente con la esperanza de llegar pronto al campamento del que había partido semana atrás. 
Los rayos del sol se iban apagando poco a poco, al mismo tiempo que al camello se le agotaban las fuerzas para seguir adelante, asi que decidió hacer una parada, con el fin de descansar antes de que se hiciera de noche.
Primero extendió su tienda de campaña provista de grandes mosquiteras y después de haber cenado algunas provisiones que guardaba cuidadosamente en su mochila, escuchó a lo lejos unos terribles gritos de auxilio de alguien que parecía estar en peligro..."

Autor: Consciencia y Vida/Magazine
Registro Propiedad ISBN 1512095979721

RELATOS para reflexionar: La realidad del momento

La realidad del momento


El verano transcurría tranquilo y relajado, las olas del mar también lo acompañaban en aquella tarde donde el sol rezumaba fulgores de transparencia cristalina remando a la orilla, ecos rebotando en la arena de barcos perdidos en altamar, murmullos de gaviotas traviesas en vuelos circulares recorriendo una y otra vez el mismo cielo. En medio de aquella paz, alguien gritaba llamándolo:
- ¿Gabiiiiiii?.... ¿Gabiiiiii?... ¿Ehhhh tío sé que estás ahí? - rugió como un león desde la acera, su amigo Telmo, esperando inquieto una respuesta que tardaba en llegar.
A unos cuantos metros más arriba, exactamente en el tercer piso, estaba tumbado en la hamaca de la terraza otro vecino, que no pudo impedir que aquel griterío perforase sus tímpanos y acabó desperezándose completamente, hasta que decidió asomarse a la barandilla de la terraza increpando violentamente a aquel extraño joven que le acababa de robar parte de su habitual siesta de domingo.
- ¡Ehhh, usted, deje de joder a los demás con sus voces!.. ¡No se da cuenta que está molestando a los vecinos, no son horas para ponerse a gritar como un verraco, es la hora de la siesta, por si no se ha enterado, majadero! 
- ¡Y qué!... ¡Oiga no me insulte que yo no le he faltado el respeto!
- Claro, pero me ha jorobado la siesta y ahora ya me será imposible volver a dormirme. ¿Es que no tiene móvil, para llamar a esa persona y dejarnos a todos en paz?... ¡Qué poca educación tiene o qué ganas de cagarla!... 
- Lo siento, si le he molestado, pero es muy urgente que le vea ... Hace dos semanas que perdí un brazo en un accidente y todavía no me he acostumbrado a usar la otra mano, de modo que no puedo llamarle al móvil.
En aquel instante, cuando entendió que aquel joven al que había increpado y hasta insultado, no estaba en condiciones para exigirle aquello que para él no suponía ningún esfuerzo, notó como una corriente eléctrica atravesaba su cuerpo desde los pies a la cabeza y no podía articular palabra.

El joven, lo miraba expectante, silencioso y hasta con cierta conmiseración, pensando - ¡comprendo que no me conteste, tampoco tiene la obligación de conocer mi estado físico y ahora debe estar sintiéndose un miserable! 
Bueno será mejor que me vaya -pensó resignado, Gabi no me contesta y este vecino tampoco quiere avisarle o abrirme la puerta del edificio para entrar. No me queda más remedio que abandonar a mi perro para siempre, que se ha quedado atrapado en el profundo socavón de aquella obra abandonada...

Cuando ya estaba completamente convencido de la imposibilidad de ayudar a su querido compañero y amigo perruno, cuando ya había terminado aceptando las angustiosas circunstancias que rodeaban aquel instante tan crítico y terrible... Cuando dedicido emprendió su camino de vuelta sin reaccionar negativamente, como en otras etapas de su vida cuando solía pegar puñetazos en la pared o descargar sus frustraciones con el primero que se le cruzaba, incluso hasta de forma agresiva y cobarde, como aquel desgraciado día cuando perdió su brazo por un despechado gesto de insolencia, cuando le gritó a otro compañero de clase:
- ¡Oye, escupemierdas! tú y yo tenemos algo pendiente, ya sabes, no te voy a consentir que salgas con mi ex novia, ella no se merece que un desgraciado como tú la manosee... ¡nenaza escupemierdas!... ¡te voy a romper la cara de un puñetazo!.  Unos minutos después, tenía a media clase encima golpeándole hasta caerlo al suelo y allí acabar con el brazo destrozado.
Acabó recordando aquella terrible anécdota, convenciéndose de que no podía evitar la pérdida de su adorable mascota y que de nada servía desafiar con rebeldía aquel contratiempo, como venía siendo su costumbre hasta ahora, de modo que al final optó por alejarse de allí con total serenidad. 
Ya había dado algunos pasos girándose dispuesto a caminar en dirección contraria, cuando de pronto escuchó la voz del vecino a sus espaldas:
- ¡Espereeee... no se vayaaaa! ¡Soy el vecino de arriba, discúlpemeeee!
Autor: Consciencia y Vida/Magazine
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RELATOS para reflexionar: Un día cualquiera sucedió algo increíble

Un día cualquiera sucedió algo increíble


Sumergida en la vorágine de aquellos confusos e irritantes acontecimientos, que en aquel instante se entrecruzaron al atravesar la calle conduciendo una mañana soleada de un día sin nombre, falto de cariño o de comprensión... Uno de tantos incómodos días que se "fabrican" en esa inconsciencia del pensamiento, pero que se materializan como las hojas de un libro impregnado de sueños sin almohada o de alambradas con cuchillas segando las esperanzas de un mundo mejor... Melinda trató de frenar, trató de detener lo imposible y como tal, fracasó, su automóvil terminaba de estrellarse contra otro vehículo que iba en dirección contraria a una velocidad vertiginosa, conducido por algún estúpido borracho o un despistado conductor, medio dormido, a esas tempranas horas de la mañana - pensó angustiada.

Tras unos minutos de silencio y absorta en su actual imprevisto, Melinda intentó sobreponerse y salió decidida del vehículo en dirección con el que había colisionado para conocer sus daños y naturalmente hablar con su conductor.

Nada más aproximarse a unos pocos centímetros de la ventanilla de aquel coche siniestrado, notó como por la espalda alguien le sujetaba violentamente los brazos mientras en una voz irreconocible le exigía que no se moviera y que no intentase girar la cabeza porque tenía una navaja en las manos y se la podía clavar.
Melinda no salía de su asombro, la garganta se le empezaba a quedar como una lija, los brazos le temblaban y una zozobra recorría de arriba abajo todo cu cuerpo. Infructuosamente intentó vocalizar algunas palabras, como "hijo de p.." o "cabr.." pero se vio incapaz y permaneció totalmente inmóvil, sometida a la voluntad de aquel malhechor, que intentaba ponerle en la nariz, un pañuelo impregnado de formol para adormilarla y al que esquivaba moviendo la cabeza constantemente.

En esas estaban cuando de pronto, un tercer viandante que había estado observando todo el tiempo la escena, decidió intervenir, pues sus prácticas de yudo le podían poner a salvo del peligro o la agresividad del malhechor, además pensó que también a él le hubiese gustado, que cuando en otras circunstancias de la vida, a su padre le había asesinado otro delincuente para robarle su pobre jornal, él no había podido estar allí para defenderle, ni tampoco nadie lo evitó. Aquella fuerza que le impulsaba parecía sobrenatural o hasta ese momento desconocida, de modo que se abalanzó de improviso contra el cuerpo grasiento de aquel insensato delincuente y lo dejó en el suelo inmovilizado y con la navaja amenazante en una mano, como para que no intentase el menor movimiento, al tiempo que le aconsejaba a Melinda que llamase a la policía.
- ¡No sé como agradecérselo! - exclamó temblándole los labios.
- No me lo agradezca a mi, sino a mi padre, que hace un instante me ha traído aquí para salvarla.
- ¿Cómo dice?... ¡No le entiendo...pero si ha expuesto su vida por una completa desconocida!. 
- No importa, no hace falta que lo entienda, sólo que sepa que alguien que usted no conoce, me trajo aquí para salvarla.
Autor: Consciencia y Vida/Magazine
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RELATOS para reflexionar: Somos el resultado de nuestras obras

Somos el resultado de nuestras obras


Llegó a la reunión y se acomodó rápidamente en su asiento que estaba bastante cerca de las primeras filas reservadas a los invitados más influyentes y destacados del mundo empresarial. A los pocos minutos apareció el presidente de la compañía acompañado de las personas de su máxima confianza que se acomodaron en la mesa presidencial, dando así comienzo a dicho acto público. Nuestro protagonista, es decir, el Sr. Taloki, mirando nervioso sus documentos apreció que le faltaban algunas fotocopias y que dicho "despiste" podría suponerle un despido por parte de la compañía en la que venía trabajando más de veinte años, de modo que trató de imaginar la mejor forma posible de salir de aquel apuro.
- Caballero, me puede prestar un segundo ese par de fotocopias que lleva ahí en su cartera - inquirió el Sr. Taloki a otro invitado sentado a su izquierda y al que había estado observando su documentación mientras la colocaba ordenadamente en su portafolios.
- Por supuesto, pero devuélvamelas en cuanto las lea por favor, son demasiado importantes - le contestó amablemente su interlocutor.
- Lo siento, pero ahora ya no son suyas, puesto que carecen de firma o de legitimidad que acrediten al propietario. Tranquilícese y deje de molestarme con sus inútiles reproches o el resto de asistentes terminarán por llamarle la atención - le dijo cínicamente el Sr. Taloki haciendo un gesto grosero con el dedo. 
La reunión fue transcurriendo con normalidad hasta que se produjo lo que el Sr. Taloki estaba esperando impaciente, su intervención pública en la tribuna de oradores. 
Llevaba una media hora de discurso cuando de repente se alzó una voz casi a un grito en medio de la sala que acabó por hacerse con el interés general de los allí reunidos:
- Es un impostor y un ladrón. No pertenece a esta compañía y se ha atribuido el derecho de suplantar mi conferencia y por supuesto carece de invitación a esta reunión.
Cuando el Sr. Taloki buscó en sus bolsillos no encontró la invitación, tampoco pudo hallarla entre los papeles que llevaba en su cartera, hasta que finalmente comprendió que su interlocutor y vecino de asiento, le había sustraído sin darse cuenta aquella tarjeta que ahora podía sacarle de apuros. Sin embargo la realidad le estaba señalando públicamente como un auténtico sinvergüenza, que al fin y al cabo no era más que el resultado de su agresiva y cínica conducta respecto a su delator. Tampoco era consciente de que en su obsesión y nerviosismo por apropiarse ilícitamente de aquellas fotocopias y mientras ordenaba de nuevo su documentación, se le había caído al suelo su tarjeta de invitado, hecho que si captó inmediatamente su interlocutor y de ahí que le terminara cediendo sus fotocopias... 

------ Es increíble como el tiempo y la vida siempre pone las cosas y a las personas en su lugar, sobre todo a quienes la vileza de sus actos les delatan de alguna forma u otra.-----

Autor: Consciencia y Vida/Magazine
Registro Propiedad ISBN 1512095979721

RELATOS para reflexionar: El niño huérfano y El huérfano de amor

El niño huérfano y El huérfano de amor


Luis había quedado huérfano a los pocos años de nacer y ahora con sus siete añitos solía buscarse la vida recogiendo tapones de plástico por los distintos establecimientos públicos que se los regalaban o visitando a particulares que concienciados de su desdicha, también se ofrecían altruistamente para almacenarle los que buenamente podían y luego dárselos personalmente.

Un día otro niño, Alfredo, decidió robarle la bolsa con los tapones, así cuando vio a Luis cargado a la espalda con aquella abultada mercancía y dispuesto a entregarla en el almacén donde a cambio le pagaban un dinero con el que sobrevivía, le sorprendió en el camino dándole un buen empujón por la espalda para que finalmente cayera al suelo y pudiera coger su deseado "trofeo".
- ja,ja,ja,ja,ja ¡Ahora es mía y voy a hacer lo que quiera con ella! ... ¡Tonto, tonto, eres tonto! ja,ja,ja,ja,ja,ja
- Alfredo, devuélveme mi bolsa, es mía y no tienes derecho a robármela.... ¡Venga, dámela por las buenas o te arrepentirás!
- No, no quiero dártela. Es mía y voy a hacer lo que quiera con ella. ¡No me pongas la mano encima que te rompo las muelas!
En eso, mientras los dos niños estaban enzarzados en una buena pelea, pasó por allí Manuel, un vendedor ambulante, que viendo aquella violenta escena, trató de separarlos cogiéndoles de las orejas y les preguntó qué motivos tenían para pelearse. Los niños le fueron explicando lo que allí había pasado, pero la versión que Alfredo le contaba no le resultaba del todo creible, por lo cual decidió entregar la bolsa a Luis y llevarse de la mano a Alfredo a otro lugar, para que a solas le pudiera explicar la verdad.
- Dime la verdad ¿porqué le has hecho eso a Luis?
- Porque yo quiero que la gente me trate como a él, que me den cariño, me hagan reir, me pregunten si me pasa algo o si estoy enfermo...
- Pero ¿no te das cuenta que es un niño que vive en la calle y ya no tiene familia que le cuide como a ti?
- Si, pero ¿para qué me sirve mi familia si nunca me han dado un beso, ni me han preguntado si soy feliz?... Quizás cuando mi familia me vea solo en la calle, vendiendo tapones como Luis, se den cuenta de lo triste y solo que me encontraba a su lado.
Autor: Consciencia y Vida/Magazine
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RELATOS para reflexionar: No hay peor ceguera que la inconsciencia

No hay peor ceguera que la inconsciencia


Un joven ciego permanecía sentado en el banco de un parque tomando el sol.

Al poco rato a su lado se sentó otro chico que se quedó mirando a una jovencita que pasó delante corriendo.

El joven admirado por la belleza de aquella chica le dijo al otro: 
- ¡No había visto una chica tan guapa como la que acaba de pasar!.
El joven ciego, sin inmutarse lo más mínimo, le respondió: 
- ¡Yo tampoco, ni siquiera a esta la he podido ver!.
El chico extrañado completamente, le interroga muy molesto:
- ¿Acaso, te estás quedando conmigo?... ¡No me vaciles tío!.
El joven ciego permaneciendo sentado tan tranquilo le responde: 
- ¡No!... ¡No te vacilo! ... ¡No vi pasar a nadie!.
El chico muy malhumorado se levanta e intenta agredir al joven ciego... Entonces, este saca del bolsillo su bastón extensible y se dispone a caminar, no sin antes decirle:
 -¡Hoy he comprendido que mi ceguera no es nada al lado de la tuya, pues la mía no me permite ver tu rostro, pero la tuya ni siquiera te deja ver el vacío de tu corazón!
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