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jueves, octubre 22

RELATOS para Reflexionar: El actor desnudo y la obra paralela.

El actor desnudo y la obra paralela

El actor desnudo

Sentado delante de aquella mesa alargada repleta de cremas de maquillaje de múltiples tonalidades, de brochas también de varios tamaños y grosores, pintalabios a medio usar esparcidos arbitrariamente, frascos de mil tamaños, unos de perfume, otros de esmalte de uñas, otros de pastillas y otros que por algún incidente o eventualidad habían llegado hasta ese enser de madera que presidía aquel camerino destinado al actor o actriz principal de la obra que se estaba representando en esos momentos, en el Gran Teatro Universal de una pequeña ciudad provinciana, allí estaba un famosísimo actor del momento: Ramiro del Fresnedal, frente al espejo iluminado de lámparas fluorescentes que hacían destacar su rostro, como si emergiera de un sueño o como si algo desconocido hacía posible que se mostrara de otra forma mucho menos habitual a la imagen tan conocida de él y que en los escenarios de todo el país siempre había sido admirada por el gran público.



Tomó una peluca que estaba colocada sobre una cabeza de maniquí de fibra de vídrio, la estuvo peinando con sumo cuidado y finalmente se la colocó con mucha habilidad por encima de su cabeza. Continúo dándose los últimos retoques: unas discretas gotas de perfume detrás de las orejas y otras en las muñecas, vuelta de nuevo a revisar el nudo de la pajarita y colocarlo en la mitad delantera debajo del cuello de la camisa, elegir los gemelos a juego en color y forma al resto del vestuario: un impecable frac de piqué blanco, un sombrero de copa y un elegante bastón con una gran bola de plata en el extremo superior....

Aquella noche debía volver a representar aquel personaje mujeriego y seductor de primeros del siglo XIX, una figura del Romanticismo que impregnó aquellos tiempos, caracterizado por una gran exaltación egocéntrica, el predominio de la muerte o los temas lúgubres y la gran importancia del sentimiento, entre otros factores.

La sala de butacas y los palcos estaban a rebosar de público impaciente por admirar una vez más a un reconocido actor muy respetado también por la crítica, de manera que todo hacía presagiar que sería una nueva actuación extraordinariamente formidable, ya que además el resto de actores de la compañía formaban un gran elenco con muchos años de profesión.

De repente se apagaron las luces del recinto y sobre el escenario un potente e intenso cañón de luz enfocó aquel enorme telón rojo que paulatinamente empezaba a subir hasta que por fin todo el decorado quedó al descubierto.

Podía apreciarse una escenografía de arquitecturas penetrables y bastidores con bisagras, con variados elementos de la naturaleza, como bosques, lagos, animales... Y en una esquina una gran mansión con un banco cerca de la entrada rodeada de farolas de gas, allí también permanecía una bella muchacha con una sombrilla en la mano mirando lánguidamente al horizonte.

Nuestro personaje principal situado en el extremo opuesto fumaba distraídamente una pipa de brezo repleta de tabaco inglés...
- Discúlpeme un instante Mister Smith, tan solo quería preguntarle si, como me han comentado, va a contraer próximamente matrimonio con Miss Thongdrom, pues si es así, quiero expresarle mi enhorabuena. Conozco perfectamente a su familia y me llena de orgullo que haya elegido a esta preciosa jovencita, a quien conozco desde su niñez y la tengo un gran cariño.
- No, Mister Blacikan, no pienso ya casarme con esa estúpida jovencita, que pretenciosamente su familia ha intentado con la mayor de las hipocresías enredarme en un matrimonio destinado al fracaso.
- ¡No pretenderá que le crea!. Además léase mejor el guión, creo que le está fallando la memoria. - le respondió desconcertado su compañero de reparto, que no entendía como podía haberse olvidado de uno de los textos más conocidos del repertorio de la compañía. Incluso llegó a imaginarse si no estaría de nuevo improvisando como en numerosos espectáculos teatrales solía hacer cuando algo extraño pasaba por su cabeza o le perturbaba en aquellos momentos de su actuación.
- ¡Eh jovencita, levántese ya de ese banco mal colocado y horriblemente pintado de negro, para disimular la suciedad y el deterioro en el que el muchacho encargado de la decoración, lo viene manteniendo actuación tras actuación! Pero ¿hasta cuando va a seguir aguantando los descarados manoseos del director de nuestra compañía que atentan contra su integridad psíquica y moral?...¿No me diga que se está vendiendo como una vulgar prostituta de barrio de mala muerte? ... ¿O sí se está vendiendo?... Porque cada noche acaba más borracha que una cuba dejándose caer en los brazos de ese sinvergüenza que ni siquiera se ha leído un libro en su vida y pretende dirigir nada menos que esta gran obra maestra, de uno de los más reconocidos escritores de todos los tiempos. - declaró elevando la voz y en tono sarcástico, Ramiro de Fresnedal (despojado completamente de su papel artístico).
En el patio de butacas se podía escuchar un gran murmullo que daba a entender que aquel público comenzaba a dejarse llevar por su instinto de curiosidad y de forma entusiasta quería que todo aquel imprevisto "espectáculo" siguiera "interpretándose" como si de otra obra paralela se tratase.

Desde el foso del escenario, se podían escuchar toda una serie de advertencias para acabar ya de una vez con toda aquella serie de improperios que empezaban a incomodarle al director, ya al corriente de toda aquella esperpéntica escena, habiendo dado órdenes a un empleado para que llamase al orden desde el foso, a aquel actor díscolo que solía salirse siempre con la suya, debido a las amenazas de abandonar la compañía si no le dejaba actuar libremente.
- ¡Por favor, Sr. Ramiro, deje ya su delirante discurso, tenga en cuenta que no es el lugar idóneo para desahogarse!... ¡Intente tranquilizarse y siga con el texto de la obra, sin armar este escándalo!...No me gustaría tener que subirme al escenario y ordenarle que se retire delante del público que tanto le aprecia. - le ordenó en tono amenazante aquel discreto empleado oculto en aquel hueco donde antaño estaban las bandas de música.
- No, ni usted ni ese sinvergüenza de director me van a impedir que hable lo que me de la gana delante de mi público. Le aconsejo que cierre la boca y me escuche usted también con atención. La empresa para la que trabajamos está arruinada y este patético director trata de seguir engordando su capital ocultándonos la verdad y retrasando indefinidamente nuestras nóminas - gritaba poseído de rabia incontenible que le asfixiaba ocasionalmente la garganta, paralizando el impulso de quien quería responderle.
En ese instante, introdujo ambas manos en sus bolsillos para extraer un montón de pasquines del sindicato de actores, donde aparecía un pequeño resumen de las numerosas deudas y turbios negocios en los que estaba metido aquel siniestro director, hasta que terminó por lanzarlos a los espectadores. Después se aproximó hasta el hueco del foso exclamando...
- ¡No soy más que otro desalmado, que cada noche debajo de un disfraz, represento a un hombre adinerado, seductor y muy atractivo para las mujeres especialmente, aunque también recibo miradas lascivas por parte de algunos hombres que sentados en las primeras filas acarician a sus mujeres o esposas y les susurran mientras tanto al oído que las desean y que no sabrían vivir sin ellas... Sólo soy un pobre loco solitario, un actor fracasado que ya está harto de representar a este odioso personaje con el cual ya no me une nada, ya no me inspira nada más que desprecio de mi mismo, por seguir incitándoles cada noche a admirar a un ser infame y despiadado. Tanta hipocresía me resulta insoportable y por eso me estoy desnudando ante ustedes por dentro y ahora por fuera también.
Dicho esto, empezó a quitarse la ropa que llevaba encima, mientras el público fascinado por aquella situación tan extrañamente insólita, ni siquiera pestañeaba ni se decidía a abandonar el teatro, sino que al contrario, empezó a aplaudir levantándose de los asientos, sacando sus teléfonos móviles para fotografiar o grabar la escena real que se estaba representando paralelamente a la que en un principio se debía interpretar y que ya nadie echaba de menos. 
El teatro entero clamaba ensordecidamente un nombre: ¡Ra...mi...ro!....¡Ra...mi...ro!...¡Ra...mi...ro!

No hace falta añadir, pero añadiré como narradora de esta historia, que este singular acontecimiento marcó todo un hito en aquella compañía de provincias, que a partir de este inusual suceso, comenzó a ser famosa en todo el país y mucho más lejos, cambiando la suerte completamente a su director, así como a todo el personal técnico y artístico. Aunque como todo en esta vida, a cambio de pagar un precio: Ramiro del Fresnedal por exigencias de un nuevo guión creado por él mismo, tenía que quedarse en cueros cada noche delante del público y explicar una a una sus miserias...

Autor: Consciencia y Vida/Magazine
Registro Propiedad ISBN 1512095979721
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8 comentarios:

  1. Indeed a different type of story. Reminds me of Becket's "Waiting for Godot."

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    1. The meaning of Waiting for Godot does not match at all with my story, because that Beckett is influenced by existentialist philosophy and expresses boredom and meaninglessness of human life, where the character Godot, that represents God, does not appear in all the work.
      In my story there is no reference to God nor does the existential meaning of life.

      If you translate the comment I. Harolina Payano T, you might be able to understand the meaning of my story.

      I thank you kindly share your opinions.

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  2. Un relato que nos muestra el hastío de la cotidianidad, la amargura de sentirse utilizado y estancado y el dolor callado de usurpar un personaje que no se acopla a nosotros.

    Dice un dicho que: "La necesidad tiene cara de hereje", eso hace que no salgamos de nuestra aparente zona de confort, pero llegado un día mandamos todo al diablo y damos el salto, lo peor que nos puede ocurrir es que dicho salto nos entierre mas de lo que ya estamos.

    Primeramente somos esclavos de los otros y luego somos esclavos de nuestra propia esclavitud, es como salir de Guatemala para Guatepeor (como dicen en mi país).

    Primero surgió el Ramiro que maldice su desdicha y luego se instaló Ramiro, el maldito desdichado.

    Buen relato amigos, les agradezco el pase a la obra, totalmente gratis, ja, ja.

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    1. Me alegro mucho, como autora del mismo, que le hayas hecho una buena "disección" al mensaje que va implícito en este relato.
      Han quedado algunos detalles más que quizás no estén tan a la vista y los conozca yo por ser la autora...ja,ja,jaa pero dejando estos últimos matices, lo cierto es que has comprendido muy bien el significado del mismo.

      ¡Si, ahora toca abrir la sala y que empiece la obra totalmente gratis! ja,ja,ja,jaaa

      Muy amable amiga I.Harolina por comentar y terminar haciéndonos reír un poco.
      ¡Feliz fin de semana!

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  3. El que ha marcado interesante soy yo, un escrito muy bien desarrollado pero que cuando señala a los personajes les pone nombre, esa situación no es nueva en casi ningún ámbito de la vida y podría ser cualquiera, no solo en el papel de un actor, ya que actores somos todos en el teatro que vivimos, la hipocresía es la manifestación del imposible, dentro y fuera de la mente, del trabajo y mas alla.
    Me ha gustado y te animo a seguir así, gracias

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    1. Gracias por haber tenido la atención, Antonio, de darme tu opinión al respecto y además ya veo que te ha gustado, lo cual siempre es bueno para quienes amamos la Literatura de calidad.

      Cierto que he puesto nombre propio a esa situación, que como bien dices podría ser cualquiera, no solo en este papel de actor, pero te voy a explicar el motivo de hacerlo así: elegí a un actor porque para hablar de egoísmo e hipocresía, lo cual implica la idea de máscara o disfraz, nadie mejor que un actor para expresarlo o ¡tal como un traje a medida!

      Bueno amigo, un gusto charlar contigo y aprovecho también para felicitarte por tu creaciones literarias que suelo leer en cuanto las compartes en la comunidad.

      Lo cierto es que tengo libros editados ya de hace bastante tiempo, porque he pasado por rachas de abandonar definitivamente esta historia, sin embargo si he retomado ahora este camino, es para hacerlo anónimante y pasar totalmente desapercibida, ya me harté de esos ambientes bohemios y del acostumbrado snobismo o imbecilidad, que tanto abunda en este ególatra mundo literario y donde los editores terminan por eliminar la creatividad del autor por el maldito dinero.
      Disculpa este último párrafo pero a veces me gusta denunciar la parte menos conocida o ingrata de esta profesión.

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  4. Lo auténtico atrae, tan hartos como estamos de hipocresía, cuando alguien se desenmascara resulta mágico, irremediablemente atractivo. Nos quitamos una máscara, después podemos encontrar una segunda máscara más sutil, bajo la primera. Hermoso es vivir la vida como un viaje de descubrimiento hacia nosotros mismos,retirando una tras otra todas las máscaras que encontremos, creciendo en autenticidad. Siento que es el primer paso a un verdadero crecimiento interior, el que parte de una absoluta búsqueda de la verdad.
    Precioso cuento, porque lo es y porque te hace pensar.
    Felicidades!

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  5. Efectivamente quitarse todas las máscaras y ser auténticos es la mejor liberación personal y la forma de crecer espiritualmente hablando.
    Con respecto a este relato las verdad que voy dándome cuenta a través de vuestros comentarios, aquí y en varios perfiles, de que todavía no ha quedado muy claro el mensaje, porque por ejemplo aquí cuando me comentas que el actor ha quedado libre de esa farsa que tenía que interpretar y soportar como persona en manos de un director sin escrúpulos, etc. Bueno hasta ahí algo has comprendido, pero te queda por descifrar el resto, que no tiene nada que ver con esta liberación aparente.
    Te explico:
    El hecho en si de que el actor se sintiera feliz al haberse desnudado en todos los sentidos delante del público, no le llevó más que a una esclavitud de seguir repitiendo "como un loro" en el futuro este otro "papel" supuestamente "brillante"..¿por qué dirás?.. pues por la sencilla razón de que ese público que en un principio lo respetaba y admiraba como un actor ilustre, atractivo, bien preparado y con mucha experiencia escénica, lo hacía porque desde el momento de ponerse su máscara de actor y representar a aquel adorable, seductor, inteligente, adinerado, respetado...personaje, EL ERA SU ÍDOLO imaginario. En cambio, cuando se despojó de la máscara y se mostró tal cual, ese mismo público le aclamó pero como cuando en el circo romano la gente se divertía viendo el morbo y la carnaza de aquellos infelices cristianos que eran devorados por los leones, es decir, de ÍDOLO se convirtió en PAYASO.
    Resumiendo el actor se volvió un desgraciado teniendo que representar sus "miserias" a la vista de este público que en el fondo prefería este "gran espectáculo" mucho más morboso y económicamente más rentable, que el del principio.
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    Muchas gracias Luisa, por acercarte hasta aquí y tomarte la molestia de comentar.
    Recibe mi cariño y que tengas un feliz fin de semana!!

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